Parto colaborativo de cachalotes: un estudio revela la asistencia de toda la manada

Instructions

La observación del nacimiento de una cría de cachalote en su hábitat natural, un acontecimiento extraordinario, ha revelado la naturaleza profundamente comunitaria de este evento. Se ha documentado cómo el grupo entero se congrega en torno a la madre, emitiendo una variedad de sonidos. Tras el alumbramiento, se encargan de subir al recién nacido a la superficie, colocándolo sobre sus dorsos.

Este detallado proceso ha sido descrito y analizado en dos investigaciones, una de ellas difundida en Scientific Reports y la otra en Science. Ambas publicaciones son resultado del trabajo del Proyecto CETI, una organización dedicada al estudio de los cachalotes, y se basan en un suceso ocurrido en julio de 2023, en las aguas cercanas a Dominica, en el Caribe.

Según los investigadores, estas observaciones constituyen la primera evidencia cuantitativa de asistencia al parto en especies no humanas, más allá de algunos primates. La madre, una cachalote conocida como Rounder, tuvo un proceso de expulsión que duró 34 minutos, desde que se vislumbraron las aletas caudales de la cría hasta su completo nacimiento.

En menos de un minuto post-parto, el grupo alzó a la cría del agua, posicionándola sobre las cabezas y espaldas de las hembras adultas, mostrando una coordinación y apoyo grupal excepcionales. Este acto subraya la cohesión social de los cachalotes, una característica fundamental para la supervivencia de sus crías en el vasto océano.

El nacimiento tuvo lugar dentro de un grupo de cachalotes, conocido como 'unidad A', compuesto por once individuos y que ha sido objeto de estudio por parte de los investigadores. El informe en Science detalla que esta unidad aglutinó a dos agrupaciones familiares que usualmente operan de forma independiente, las cuales se aliaron estrechamente para asegurar el bienestar del neonato durante las horas siguientes a su llegada.

Los hallazgos demuestran que las hembras cachalotes de diferentes linajes maternos se congregan durante el parto para brindar apoyo a la progenitora. Tanto los parientes directos como los individuos no emparentados se relevan en la asistencia al recién nacido, evidenciando un sistema de apoyo colectivo. Shate Gero, del Proyecto CETI y coautora del estudio, señaló que observaron la participación de la abuela y la nueva hermana mayor, destacando cómo cada una contribuía al cuidado de la madre y la cría, enmarcando este nacimiento en un contexto social y conductual de gran profundidad.

Después del parto, el grupo mostró una intensa actividad. Los adultos cercaban al recién nacido con sus propios cuerpos, lo tocaban con la cabeza y dirigían sus hocicos hacia él, como en un gesto de exploración y protección. Posteriormente, la cría era elevada sobre las cabezas de los adultos, mientras el grupo formaba un círculo compacto, balanceándose y manteniendo al neonato en la superficie, muy cerca o directamente sobre los cuerpos de los mayores.

Esta acción de rescatar al recién nacido de forma cooperativa se ha documentado únicamente en tres variedades de ballenas dentadas. Un análisis evolutivo de los partos en cetáceos sugiere que esta práctica se originó antes del último ancestro común de las ballenas dentadas y las ballenas barbadas, hace más de 36 millones de años. Las conductas observadas ahora indican que la cooperación durante los partos fortalece los vínculos sociales entre los cachalotes, cimentando la base de su compleja sociedad. Auxiliar a congéneres no emparentados les incita a reciprocar el favor más adelante, construyendo así un mundo social basado en la confianza y el éxito colectivo, según enfatizó el Proyecto CETI.

Durante el proceso del parto, los cachalotes emitieron vocalizaciones particulares, conocidas como 'codas'. Estas breves secuencias de chasquidos, empleadas para la comunicación, experimentaron variaciones en momentos clave, como el inicio del alumbramiento y durante las interacciones con calderones de aleta corta justo después de finalizar el evento. En ciertas fases, las codas se volvieron más lentas y extendidas, incorporando sonidos que evocan vocales humanas como la 'a' y la 'i', denominados vocales de coda.

Estos hallazgos plantean nuevas interrogantes sobre los partos en cachalotes y, de manera más amplia, en cetáceos, incluyendo la cuestión de si las vocalizaciones y la coordinación sonora son imprescindibles para un alumbramiento exitoso. Aproximadamente dos horas después del nacimiento, el grupo comenzó a dispersarse, y la cría permaneció junto a su madre, su media hermana Accra y su tía Aurora. Los investigadores, quienes observaron el parto desde una embarcación y recopilaron datos mediante audio submarino, video aéreo con drones y fotografía, además de observaciones conductuales que abarcaron los periodos anterior, durante y posterior al evento, encontraron a la cría con Accra y Aurora un año después. Los autores sugieren que es probable que el joven cachalote alcance la madurez tras haber superado su primer año de vida.

READ MORE

Recommend

All